La cortina vertical es un sistema de lamas verticales suspendidas de un riel superior y orientables sobre su propio eje, lo que permite regular la entrada de luz con gran precisión. Al girar las lamas, se puede pasar de la máxima luminosidad a un filtrado de luz suave, e incluso al cierre casi total dependiendo del tejido elegido.
Es la solución más extendida en oficinas, despachos y espacios corporativos, donde la gestión del deslumbramiento sobre las pantallas de ordenador es prioritaria. También se utiliza mucho en viviendas con grandes cristaleras de salón o dormitorio.